Cambiando de perspectiva

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La manera en la que nos desenvolvemos en nuestras tres dimensiones todos los días llega a ser un hábito que nos aleja del beneficio de la observación, sin embargo el ejercicio de volvernos observadores a parte de actores de nuestra propia vida puede significar en beneficios interesantes no solo para nosotros mismos, también para quienes nos rodean.

Una de las situaciones más comunes en nuestras tres dimensiones es la frustración que muchas veces se siente cuando queremos que quienes están a nuestro alrededor nos apoyen o simplemente hagan lo que tienen o se comprometieron a hacer.

Es irónico que gran cantidad de problemas en nuestro día a día son porque no se hace lo que se supone que se tiene que hacer y aún más irónico es que lo anterior no se logra porque no sabemos comunicarlo.

Un experimento efectuado en la Universidad de Yale documentado en el  libro de Tom Trush – El efecto “tu” – en donde basándose en las reacciones de las personas al observar diferentes anuncios publicitarios emite un listado de palabras que inducen a la acción… la palabra principal es “tu”

Haciendo un análisis de lo anterior y en la forma en la que nos comunicamos podemos encontrar que el enfoque “Tu” prácticamente no existe, es decir, sea que se trate de vender, explicar, promover, convencer o integrar a otra persona los argumentos que utilizamos para lograrlo se basan casi siempre en lo que la empresa, la persona o nosotros mismos ofrecemos a la contraparte.

Un ejercicio interesante en el mismo libro es el análisis de un sitio web, cuántas veces aparece el nombre de la empresa, la palabra “nosotros” o la palabra “nuestro” en ese sitio y cuántas veces aparece la palabra “Usted o Tu”, “suyo” o “cliente”… es notoria la diferencia y casi siempre ganan por mucho las palabras “nosotros” “nuestro” o “nombre de la empresa”.

Poniéndonos en el lugar del cliente o de la persona que recibe la información podemos empezar a entender por qué no se hace lo que se tiene que hacer…

Para empezar a lograr la cooperación de quienes nos rodean es importante que en nuestra manera de comunicarnos empecemos a integrarlos como parte importante…

  • Identifica sus dudas y resuelveselas
  • Comunícate en su idioma
  • Permíteles hacer algo que dominen (o dales las herramientas para ello)
  • Conoce sus gustos, preferencias y propósitos para dirigirles hacia eso con lo que les pides
  • Menciónales qué beneficios tendrán
  • Menciónales qué problemas evitarán
  • Menciónales qué libertad de acción tendrán

Enfocarte en lo que quienes te rodean son, hacen y desean te acortará distancias y huecos en la comunicación para poder engranar y juntos alcanzar el éxito.

Y para poder mejorar esa manera de comunicarte el observarte es pieza fundamental.

 

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